Predisposición...

Sentada en una mesa rodeada por una familia que no es la mía.
Todos ríen, comen, beben, incluso yo, pero por dentro siento amarga negatividad.
Me siento incómoda de experimentar felicidad ajena. ¿Real? No sé, pero no es propia.
No envidio su felicidad, su armonía familiar. Fui invitada por dos amigas, que son vecinas,
casi hermanas.
24 de Diciembre, según dicen "noche buena", para mi siempre ha sido un día común, no me nace
desear "Felices fiestas" y me veo forzada a abrazarlos, porque es lo que todos hacen, mientras
se ofrecen buenos deseos, "Feliz Navidad" -Dicen todos- digo yo, forzando una sonrisa;
es tan incómodo porque no lo deseo, lo hago porque accedí a la invitación y no puedo poner mala
cara. Como me siento, desearía que fuera un sábado igual a otros, donde voy a algún bar a beber
y compartir tiempo con algunos "amigos".

Comentarios

Entradas populares de este blog